
Querida Luna:
Amiga de noches en dolor y penas.
Me di cuenta hoy que no lloras, creas penas.
No le bastas ni a las sombras que ilumines su camino,
pues hasta ellas una noche les faltaste,
como a mi en mi camino.
Me has fallado amiga mia, no me fuiste fiel en la agonia,
mientras miraba hacia arriba y te pedia por un lugar lejano
en el cual nadie me conocia.
Me rendi a tu pies por un amor amargo,
y quice disfrazarte de corazon en algunos dias
que no encontraba ni rastro de palabras alentadoras
que cubrieran mis heridas de aquellos amores pasados.
Hoy me di cuenta luna, que ya ni tu eres importante.
Que el sol y las estrellas tambien tienen amantes.
Pero tu eres feroz y andante
y solo una mas en el monton,
como todos los andantes.
Querida Luna:
Las noches ya no son completas sin la luz de tu astro,
y se ha desvanecido tu belleza ante todo lo vano.
No hay razon aparente para mirarte ahora,
pues tu plenitud eminente no le es suficiente
ni al alma mia que anda sola y con mucho pendiente.

